aseado nun antigo camiño de peregrinación estudado polo historiador Francisco Vales Villamarín nos anos cincuenta e recuperado no 2014 pola Asociación de Custodia do Patrimonio Cultural Vedoreira, da man de Alfredo Erias, José Francisco Castro, Eduardo Muñoz (da Asociación de Custodia do  Patrimonio Cultural «Vedoreira») e José Soto (da Asociación «Refuxios do Río Mandeo»). Destacou pola creación de relacións culturais e comerciais entre os os concellos da antiga provincia de Betanzos. O Roteiro está composto por dous itinerarios diferentes, un de 14 quilómetros e outro de 6 quilómetros. O itinerario proposto por Francisco Vales Villamarín, no seu intento de plasmar as rutas xacobeas que pasaban pola Comarca de Betanzos. O primeiro sería o que podemos chamar Camiño Mariñán, o roteiro iníciase no porto de Fontán en Sada, pasa polas terras de Bergondo e chega a Betanzos… «Comenzaba uno de estos itinerarios en el cercano puertecito de Fontán, lugar fortificado a principios del siglo XVIII, donde desembarcaban numerosos contingentes de peregrinos extranjeros, especialmente ingleses e irlandeses. Seguía por la industriosa y risueña villa de Sada -cuya localidad, perteneciente un tiempo a la jurisdicción de Miraflores, en las Mariñas dos Condes, sería utilizada también como etapa final de la ruta marítima- y por la llamada Costa de Ouces, en la carretera que pasa por Armuño… Continuaba el camino por las aldeas de Mesoiro, el Casal y Río…, perfilándose a cierta distancia el “altivo e forte” castro da Fragachán o de Reboredo… A Areosa seguidamente, con el idílico rinconcito de Bergondiño… a mano derecha, y a la izquierda, el castro de Bergondo o “Monte do Frade”… Pasa la calzada bordeando el atrio o compás de la iglesia parroquial de San Salvador de Bergondo -Burgundium en los documentos medievales-, monumento de extraordinario valor arqueológico, que formó parte, como se sabe, del desaparecido monasterio benedictino de igual nombre y que tan magistralmente estudió y describió, en diferentes ocasiones, nuestro ilustre presidente, señor Del Castillo, considerándolo, con gran acierto, “como uno de los ejemplares más completos e importantes, en su tipo, de la arquitectura románica gallega”… Prosigue la senda a lo largo del muro anterior del antiguo cementerio bergondense, y salvando, a pocos pasos, la carretera de Santa Marta de Babío, intérnase en el lugar de Leiras, recibiendo aquí la denominación de “Camiño dos mouros”. Próximo a éste y hacia la izquierda, álzase otra prerromana fortificación, perfectamente acusada, divisándose a la misma mano y como a un tiro de fusil, el castro de Montecelo, peremne vigilante de esa ría de ensueño, cual es la brigantina, a cuyas tranquilas aguas, pleno de gozo y ufanía, se asoma con su barroco ropaje, el venerable Pazo de Mariñán, recoleta morada tiempos atrás de muy significadas familias galaicas. De la aldea de Leiras pasaba la famosa ruta a Carrio, y de aquí al sugestivo caserío de Miodelo, siguiendo en este último tramo el trazado de la actual carretera de Sada a Betanzos. Desde dicho punto torcía hacia la derecha, penetrando en la feligresía de Santa María de Pontellas, perteneciente al municipio brigantino, después de cruzar el … río Randulphi, de muy exiguo caudal en este lugar. En terreno elevado y no muy lejos del camino, encuéntrase el templo correspondiente a la citada parroquia, humildísimo, de estilo románico rural, alterado en gran parte por las reformas llevadas a cabo en diversas épocas. Es de indudable interés una imagen de la Virgen titular, medieval, tallada en madera y policromada… Salvado un ligero repecho, entraban los romeros en la ancha y umbrosa vereda de Illobre, columbrándose a su diestra el alteroso castro de Pontellas, de espléndido horizonte, y en cuyas proximidades uno de los condes de Taboada -si no nos equivocamos- hubo de levantar en el pasado siglo magnífica residencia estival, torreada, donde se custodian los retratos de algunos de sus más caracterizados deudos… Contiguo a ella álzase el santuario de Nuestra Señora de las Angustias, construido en el segundo tercio del siglo XVIII con el producto de limosnas, al igual que el de los Remedios. A partir del santuario, la vía francígena desciende por los ubérrimos agros de la Condomiña o Condomiñas -Condominia de Ilioure, en escritura del primer tercio del siglo XI- hasta el barrio de la Magdalena -casi ya a las puertas de la urbe brigantina-, donde, entre típicos alfares, de noble solera, se alza la modesta capillita de ese nombre, de fines del XVIII y notablemente modificada en la pasada centuria, resto único del desaparecido hospital de lazarados contiguo a la misma y del cual eran patronos los miembros de la corporación municipal. Esta leprosería gozó durante mucho tiempo del privilegio de percibir, “libre e pacíficamente”, como limosna, de todos cuantos navíos o fustas entrasen con sal en la ciudad de Betanzos o en su término y jurisdicción, una fanega de dicho producto, para su mantenimiento, merced confirmada por Enrique IV de Castilla en el año 1457 y por los Reyes Católicos en 1480». Vales Villamarín, F. (2002). «Las antiguas rutas jacobeas del territorio brigantino (1º, 2º y 3er itinerarios): Ligera ojeada sobre las principales sendas santiaguistas del territorio brigantino». Anuario Brigantino. Algúns dos elementos máis destacados e de interese da ruta son o propio Mosterio de Bergondo, datado no siglo XII e referente do Románico; o Castro de Reboredo e os Pazos de Mariñán e de Illobre. O camiño discorre pola Costa de Ouces para continuar por Mesoiro, o Casal e Río, pola A Areosa, Bergondiño, bordeando o adro da igrexa parroquial de San Salvador de Bergondo, segue por Santa Marta de Babío, para continuar polas Leiras; este treito recibe o nome de Camiño dos Mouros, continuando por Carrio e Miodelo. Prosegue por Pontellas e Illobre ata chegar ata o santuario de A Nosa Señora das Angustias, descender por A Condomiña ata A Magdalena para finalmente entrar ao centro da Cidade de Betanzos ou continuar por O Carregal ata As Cascas e proseguir a ruta cara Santiago.